Ramón Fonticiella ; ¡A mí no me engañaron!

Ramón Fonticiella ; ¡A mí no me engañaron!

Para que quede claro desde las primeras letras: ni el Gobierno Nacional ni el Gobierno de Salto me han engañado con su propuesta electoral. El Nacional está haciendo lo que comprometió; el de Salto no está ejecutando nada de lo central de su propuesta; pero yo no lo creí, entendí que obraría como lo hace, por eso no lo voté, no me dejé engañar.

El presidente Orsi no ha tomado ninguna decisión contraria a lo comprometido en su campaña electoral, ni en acciones puntuales ni en el respeto al Programa de Gobierno del Frente Amplio. En este momento en que desde ambas barras se levantan críticas por las AFAPs, no está olvidando NADA que hubiera comprometido, ni violando ningún término del programa. Leo y escucho acusaciones (casi blasfemias) de frenteamplistas equivocados, que lo acusan de no promover su eliminación institucional: no existió nunca ese compromiso. Un caso es lo que cada ciudadano quiera y otro lo que constituye compromiso de gestión. Existen ¿militantes? que agreden diciendo que mintió y alguno hasta acusa a su equipo de odiar a los jubilados, por ejemplo. Todo mal. Quienes así se expresan, quizás no estudiaron el programa y creen que hay que dar vuelta todo patas para arriba, aunque el país se ahogue; pero no tienen amparo programático para acusar al gobierno de haber mentido o de ser ineficiente. Leer página 35 del Programa de Gobierno. El Frente no es un partido aventurero. Conocemos por acá las acciones voluntaristas, que han tirado al suelo proyectos populares; por más que moleste una piedra, no es posible sacarla a patadas del camino: nos romperíamos los dedos.

Por su parte los opositores blancos y colorados, con su corte de “aprovechadores”, inventan eliminaciones que no se ha decidido, en el afán de enturbiar más la cabeza de la gente común. Generan miedo y desconfianza para crear el caos; en él, nadan las pirañas que quieren destrozar la organización nacional igualitaria que se va reconstruyendo.

Entendamos: en cinco años el herrerismo y sus seguidores, deshicieron la estructura de la salud, de la atención a los más desvalidos, malgastaron dinero y manipularon entidades sin pestañar (recordar Casa de Galicia). Su ideal de país y sus objetivos no son los del Frente; perdieron una posición de privilegio y quieren recuperarla sea como sea.

A mí no me engañaron los gobernantes actuales. Cumplen.

En mi departamento de Salto, tampoco me “cazaron”. La promesa de cientos de cuadras de pavimentos, desaparición de pozos y basura, la mejoría de calidad de vida, quedaron en los discursos.

Una anécdota de ejemplo. Varias manzanas de un barrio importante (aledaños de la Terminal) parecen zona bombardeada: pozos por doquier, basurales nuevos que amenazan quedarse. Eso sí, cada vez más contratos de confianza por mucho dinero y funcionarios tomados como monotributistas. Anuncian que pagarán menos dinero en sueldos, pero no dicen que lo gastarán con tercerizaciones.

No me engañaron: ganaron para continuar los desatinos reinantes, pero cambiando los destinatarios de las prebendas.

Lo siento por la gente, que a veces se conforma con una llegada de la Vuelta del Uruguay…

 

Ramón Fonticiella es Maestro,  periodista, circunstancialmente y por decisión popular: edil, diputado, senador e intendente de Salto. Siempre militante

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